Acerca de… un año de GTD

Hola,

Cuando empecé a trabajar en Eurosite me dijeron ¿Has llevado alguna vez un proyecto? Y pensé “Una vez pedí uno de de investigación y he participado en muchos de investigaicón”. Y les dije sí.

A los dos meses estaba llevando en una EUNGO operating grant y llevando parte de un LIFE… llevar proyectos ¡Ay, que ignorante!

Allá por enero de 2015 la cosa no iba mal, cumplíamos plazos y resultados. Pero no podía ser trabajar de esa forma, siempre apagando fuegos y con las circunstancias marcando mi agenda. Necesitaba desesperadamente alguna forma de organizar mi trabajo, algo a donde agarrarme para organizar ese caos, y di con GTD. No es una herramienta de gestión de proyectos, pero ayuda muchísimo a organizar el trabajo de forma racional para no ir apagando fuegos. Llevo desde entonces, usando GTD, estoy bastante satisfecho, me está ayudando a mantener el control de las cosas que hago.

Desde luego que no tengo eso que dicen los gurus de GTD “productividad sin estrés”, pero al menos ya no voy apagando fuegos y ya casi no me pillan toros. No he elegido la palabra gurús por casualidad, los blogueros, coachs, etc. de GTD son un poco radicales, de hecho dan citas del libro de David Allen como quien cita la biblia. Pero si escribo este post es por que la cosa me funciona y os invito a probar.

Si cuando empecé me hubieran dicho que la portada del libro en el que se basa todo esto es así... ya os digo yo que ni hubiera empezado.

Si cuando empecé me hubieran dicho que la portada del libro en el que se basa todo esto es así… ya os digo yo que ni hubiera empezado.

Todo esto de GTD, parece como cosa de libros de autoayuda, de esos que ofrecen un milagro; cambiar tu vida a cambio de comprar el libro. Pero no lo es. Lo que me impulsó a seguir adelante y darme cuenta de que no era un crecepelo fue: Que todo lo que propone es bastante lógico y nada místico. Que no ofrece ningún milagro, empezar con GTD no es fácil, como no lo es cambiar cualquier hábito. Pero sobretodo, lo que me impulsó, es que muchas de las cosas que propone ya me las había empezado a plantear yo por mi cuenta pero necesitaba un poco de (o mucha) ayuda externa.

Si os interesa el tema, nada de empezar con el libro original, cada vez que veáis la portada os dará la sensación de que vienen los de gas natural… Bueno, en serio, creo que el libro de Allen es un poco complicado para empezar. Yo os recomiendo empezar con el libro de Jerónimo Sánchez, GTD para dummies, donde está todo muy bien explicado. Y si os convence lo que leéis, adelante, aplicad el método.

Y recordad, no es un milagro, hay que currárselo.

Jaume.

Acerca de… Publicaciones sobre restauración ecológica de canteras y carreteras. 10.

Hola,

Seguimos con la recopilación de publicaciones de los alumnos de la asignatura sobre restauración de canteras y carreteras que he impartido en el master de restauración de la Universidad de Alicante. Podéis ver la lista aquí. Esta vez, Ana Reig nos sugiere un manual muy completo sobre restauración en carreteras.

foto

Restauración ecológica de áreas afectadas por infraestructuras de transporte. Bases científicas para soluciones técnicas. 2006.

Desde el 2006, a través de la Fundación Biodiversidad en colaboración con el Consejo Superior de Investigaciones Científicas, la Universidad Rey Juan Carlos y Cintra se puso en marcha el proyecto EXPERTAL: “Elaboración de las bases experimentales para la sostenibilidad ecológica de los taludes de autopistas”. El objetivo fue precisamente establecer las bases ecológicas que regulan el desarrollo de las comunidades vegetales en los taludes de carreteras y autopistas en las distintas condiciones ambientales de la Península Ibérica. Este libro constituye un texto completo que no solo recoge las conclusiones del proyecto, sino que pretende recopilar y sintetizar los trabajos de otros grupos de investigación.

El manual se divide en 11 capítulos, a lo largo de los cuales se plantean problemas y variables ambientales a tener en cuenta a la hora de restaurar, así como análisis de las técnicas empleadas, propuesta de actuaciones, establecimiento de pautas para el seguimiento y la vigilancia ambiental de los proyectos, marco legislativo, y perspectivas y recomendaciones para la restauración ecológica de áreas afectadas por infraestructuras de transporte.

Por último, el manual recomienda otras fuentes de información adicional y proporciona un anexo sobre los autores y revisores del libro.

Se puede descargar el manual completo aquí.

Jaume y Ana.

Acerca de… Post-Dated. Comentario y reflexiones.

Hace poco que ha caído en mis manos es libro de Michael Hagedorn, “Post-Dated. The schooling of an irreverent bonsai Monk”. Es un libro muy interesante sobre la vida de un aprendiz occidental en un vivero de bonsái en Japón.

La portada del libro

Para mí ha sido una lectura muy interesante por que me ha mostrado como es la vida de un aprendiz de Bonsái y además me ha enseñado cosas sobre la cultura Japonesa. Uno podría pensar que no vale la pena leer este libro, al fin y al cabo muchos españoles nos están hablando continuamente en sus blogs de sus viajes a Japón y nos enseñan fotos de sus trabajos allí. Pero el contenido de este libro va más allá de una descripción somera de como se trabajan los arboles en Japón. Este libro habla de sentimientos, de filosofía, de arte y de cultura. El  autor, por lo que se deja entrever en el libro, es una persona culta con el bagaje intelectual y la apertura de miras suficiente como para aprovechar su experiencia en Japón más allá del aprendizaje de técnicas de cultivo. Pero esto se convierte en una dificultad al leer el libro;  Aunque la estructura del libro es simple, directa y fácil de seguir, al igual que sucede con su blog, el vocabulario que usa el autor no es sencillo y para los que no somos de habla inglesa la lectura no es rápida. A pesar de eso lo recomiendo, no os dejéis intimidar por el inglés y leedlo, vale la pena.

Hay algunas partes del libro que me han resultado particularmente interesantes:

Para explicar como tiene que ser el alambrado el autor usa este párrafo: “Aunque los alambres usados en bonsái están hechos de metales blandos, aun son suficientemente duros como para aplastar los tejidos vivos de una rama… …El alambrado debe ser suave como una nevada. Pero la nieve, cuando hay suficiente puede ser una fuerza muy persuasiva.” pág 58.

Otra cosa que me ha llamado la atención es como explica el sentido japonés de la belleza (pág 146). Cuenta como una mañana El Sr. Suzuki, les pidió a él y al otro aprendiz que limpiaran las hojas caídas debajo de un arce (Un árbol de jardín, no un bonsái) ellos, como buenos aprendices, recogieron las hojas rastrillaron la grava, y arrancaron las malas hierbas. Cuando el maestro volvió les dijo “Ahora sacudid un poco el árbol para que queden unas cuantas hojas” por que estaba todo muy limpio, pero muy artificial a la vez, unas cuantas hojas caídas darían la sensación de que todo estaba así de forma espontanea. Esto me recuerda mucho a otro interesante libro de bonsái, Four seasons of Bonsai, de kiuzo Murata, en particular a las fotos que hay de Kyuka-en en las que se aprecia esa sensación: ves el jardín y piensas: está abandonado. Pero cuando lo miras con más atención te das cuenta de que cada cosa está en su sitio y que lo que hay es un caos aparente.

Hay una frase particularmente interesante: “It is not japanese culture that we bring home–it is bonsai culture” Son muy interesantes las reflexiones que hace y los comentarios de su maestro sobre qué debe llevarse a USA de su viaje a Japón. Por ejemplo, en la página 192, habla de como tendemos a pensar que la tradición es una colección de técnicas que automáticamente llevan a una estética determinada, pero para él, el bonsái, viene de dentro y si olvidamos esa parte creativa nos quedaremos en “Xerox bonsai copyists” incapaces de leer el contenido de las páginas que creamos. Esto está muy relacionado con esos comentarios que hace Walter Pall sobre el “Cookie cutter Bonsai“. Otro ejemplo interesante es cuando explica como el Sr. Suzuki le corregía un tokonoma; Le decía: “Has puesto un barco de río con una pintura que muestra el mar”. Pero el maestro no espera que el entienda la cultura japonesa y se la lleve a su casa, si no que lo que le dice es: “Cuando vuelvas a América tienes que crear imágenes americanas en tus tokonoma”. Más tarde en otra parte del libro (pág. 188-189), el autor propone: si eres de Inglaterra y quieres exponer un bonsái deberías conocer lo suficiente la naturaleza inglesa como para saber que especie de pájaro o planta colocar en el tokonoma en cada estación. Este estrecho vinculo que tiene el bonsái Japones con la naturaleza, me lleva a pensar sobre la importación de árboles japoneses. Siempre me ha parecido que estos árboles están desconectados de nuestro entorno y que no encajan con el vínculo que los bonsaistas deberíamos tener con la naturaleza. Nos los traemos y los exponemos, y demostramos una técnica increíble para mantenerlos vivos, pero en realidad son como un hermoso cascaron vacío sin sentido que no tiene ningún vinculo con nuestro entorno natural, nunca lo podremos exponer de forma apropiada por que  no conocemos la naturaleza japonesa donde crecen esos árboles.

Otra cosa que me ha parecido interesante es como  habla del paso del tiempo en bonsái (p. 147) el autor habla de como un bonsái joven con una forma extraña parece raro, pero  cuando han pasado muchos años, esa forma se integra en el árbol y pasa a ser un punto fuerte del mismo. Pero claro, en el ambiente actual (En España al menos) a ver quien es el valiente que deja esa “falta” en el bonsái para que en 10 o 15 años se convierta en un punto interesante, con todos los colegas de la asociación (o incluso profesionales) diciéndote que eso está mal. No tenemos más que fijarnos en el lenguaje que usamos cuando estamos modelando un bonsái, esa rama no es correcta, este árbol tiene un fallo… Por favor, mirad este árbol, Premio Kokufu 2011, a ver quien es el chulo que le corta ahora esa raíz enrollada que tiene entre los dos troncos. Pero si un principiante lleva un árbol así a una escuela/asociación de bonsái, lo primero que le dirían es: Corta.

Jaume.

Acerca de… Ya sabía yo que me iba a arrepentir.

image

De no haber cogido la bici al salir de casa el jueves. No por ir en bici, como todo el mundo sabe mi culo está un poco harto, si no por el paraguas y el chubasquero que llevo en las alforjas.
De momento voy a usar la estrategia de los nativos, mirar como llueve mientras esperamos a que escampe. Al menos he cenado antes de subir al tren en Eindhoven.
Pues eso, bienvenido a los Países Húmedos… Digo, Bajos.

Menos mal que Eduardo Mendoza me hace buena compañía:

“Atravesamos el lóbrego vestíbulo sin que la portera, absorta en sus quehaceres, a juzgar por las fumaradas de fritanga que emanaban de su cubículo, nos diera el alto y subimos a pie al último piso”
El Laberinto de las aceitunas, Eduardo Mendoza.

 

Jaume.